Sobre la doble limpieza

Pues si chicas y chicos, existe la posibilidad de hacernos una doble limpieza. Hace unos años se puso muy de moda en nuestro país y, a día de hoy, lo emplean muchas personas incluso profesionales.
¡Este método de limpieza viene desde Corea, hace muchísimos años, y es muy sencillo!

Consiste en introducir, en el primer paso de nuestra rutina, dos productos:
Primero se utilizará un limpiador de base aceite (base grasa); aceite desmaquillante, bálsamo…
Y después otro limpiador con base acuosa; Gel, jabón, leche limpiadora o espuma/mousse
Son fáciles de encontrar estos productos ya que suelen indicarlo en la etiqueta del producto. Si en ingredientes encuentras «(aqua)», ahí tienes el segundo paso

Es, básicamente, desmaquillar y limpiar. En realidad son cosas muy diferentes que debemos de tener en cuenta y empezar a cogerlo como rutina.
Si hay maquillaje, desmaquillamos. Si no hay nada o nos hemos desmaquillado, limpiamos la piel.

¿Por qué doble limpieza?
Con el primer paso lograremos eliminar el maquillaje y los filtros solares, la suciedad que se acumula en nuestros poros y nos parecen horrorosos.
Con el segundo paso, la base acuosa, realizaremos una limpieza más adaptada para nuestro tipo de piel.

Pasos
Primero: Con la piel seca, maquillada (o sin maquillar), lo aplicaremos con las manos en nuestro rostro. En movimientos circulares insistiendo suavemente y sin frotar por las pestañas. Hazlo con calma, sin prisa. Un par de minutos y retira con agua tibia
Ahora aplicamos el siguiente producto. ¡También con las manos! Insistiremos en la zona donde tengamos más grasita (zona T) pero sin frotar en exceso. Aclara con agua tibia.
Después de la doble limpieza debemos dejar que la piel se seque de forma natural.
Por último podemos aplicar el resto de nuestra rutina. Os enseño el orden de la aplicación de la rutina que no quiere decir que necesitéis aplicaros todo. Cada piel es diferente y necesita unos cuidados distintos:
Limpiar, aplicar tónico, luego el sérum, continuamos con el contorno de ojos y, por último, la crema.
Auto-masaje: podemos realizar un masaje mientras aplicamos nuestro último paso. A mi me encanta acabar realizando un breve masaje con el rodillo de Jade. ¿Te acuerdas que lo hablamos hace unos días? Maravilla.
¡Recuerda retirar los productos con agua tibia!

¿Es necesario realizarla?
Necesario es tener una rutina con la cosmética adaptada a tu tipo de piel.
Si tu piel no tiene ninguna alteración y es normal-seca o normal-mixta puedes probar esta rutina de doble limpieza.

Yo, cuando voy maquillada, utilizo un bálsamo (lo tenéis en mi perfil) y después una base acuosa. Lo hago por las noches.
Recomiendo que si queréis probar esta doble limpieza, introduzcáis los productos poco a poco.

¿Vas a empezar la doble limpieza?
¡Cuéntame, ya sabes que me encanta!
Nos vemos en el siguiente artículo,
Noelia Mejía



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